Ernesto Che Guevara, el comandante Guevara, dos actores lo han interpretado: En 1969 Omar Sharif, quien en su ancianidad se arrepintió de hacerlo, por estar manipulada. Y Benicio del Toro, que en las dos cintas hace
una aproximación, con los hechos de la historia del guerrillero argentino.

El joven idealista llega a México en la década del 50, y es una mujer peruana que lo convierte al socialismo, de ahí el paso de conocer a los exiliados cubanos liderados por Fidel Castro.

Con el triunfo de la Revolución le encargan los Tribunales Revolucionarios, donde manda a fusilar a más de 400, entre ellos un policía, que resultó ser el tío del que lo capturó más adelante.

Fidel en su ancianidad confirma lo que se creía una broma: Una vez en el poder indique, Miguel tú eres ingeniero, Ministro de Obras. Paco tú eres médico, Ministro de Salud, así iba disponiendo los ministerios, hasta llegar al más difícil: ¿Quién es un buen economista? El Che levanta la mano. Ya, Che tú eres el Ministro de Economía. Luego en privado lo llamé: Che, no sabía que eres economista. El Che: ¿economista? yo escuché un buen
comunista.

Fue nombrado dos veces ministro y no funcionó, por ello cuando deja dicho cargo y le hacen su despedida en un estadio, el pueblo cubano lo recibe con aplausos. El Che: “Yo no sé si esos aplausos son porque soy el Che Guevara, o porque quieren ser cómplices de mi fracaso”.

El Che es quien convence a Fidel que para mantener la revolución cubana necesitaban el apoyo de un país grande: Rusia. Crear dos, tres, muchos Vietnam.

Guiándose por el mapa, escoge el Alto Perú (Bolivia), para hacer otra revolución donde existía una dictadura a cargo del general René Barrientos.
Llega al Aeropuerto Jhon F. Kennedy o llamado también el Alto, con disfraz diplomático. Hasta la década del 90, inmigraciones te tomaban una foto a la antigua, uno para ver tu reacción y otro por si acaso.

Empieza su guerrilla con 24 hombres, llegando a tener 47 combatientes. El ejército boliviano no estaba preparado para una guerra de baja intensidad, así que piden ayuda a los norteamericanos, los cuales entrenan a los rangers bolivianos.
El Che portaba su carabina M2, que es una versión mejorada del M1, que usaban los oficiales y paracaidistas en la Segunda Guerra Mundial.
Todo su training lo anota en un diario con su letra menuda de médico. “El campesino es desconfiado y cauteloso. La masa campesina no ayuda”. Escribe. Tampoco lo ayudo el PCB, el Partido Comunista Boliviano.

7 de Octubre de 1967 su última anotación, mencionando a Chang, el peruano.
Tres peruanos combaten con el Che, Cabrera del puerto del Callao, el médico, sobrevive a la emboscada en el río donde muere Tanía, La Guerrillera (alemana) la espìa del che en la capital boliviana, donde trato con toda la clase alta y decide convertirse en una combatiente, a los dos días es capturado y le dan de baja. La orden era clara,no se toman prisioneros. Chang Navarro, el chino, que muere al lado del Che y Lucio Garvan (Eustaquio), radio operador, estaba enfermo, capturado a los tres días después del Che y dado de baja.

En octubre el cerco se cerraba, el Che dispone que el grupo de heridos y enfermos salgan primero y él se queda para cubrirlos.
El 8 de octubre en la Quebrada el Yuro, se da el enfrentamiento final. El Che es herido en una pierna, cuando un ranger se acerca para rematarlo
el instinto de sobrevivencia le hace hablar: “No dispare, soy el Che Guevara, valgo más vivo que muerto”.
Lo llevan a un pueblo llamado La Higuera donde llega el cubano americano Félix Rodríguez, el pariente del policía que el Che mandó a fusilar en 1960, lo interroga, le toma fotos.

El 9 de octubre de 1967, los militares bolivianos verificada la identidad del Che, mandan un mensaje a La Paz donde está el Palacio de Gobierno.
“Tenemos a papá”. A la hora dan respuesta: “Saluden a papá”.
La suerte del Che estaba decidida. Nace el Mito.

Solo 5 guerrilleros sobreviven y logran escapar vía Chile.

Durante décadas no se supo de los restos del Che, hasta que en su ancianidad, un oficial boliviano da la ubicación.
En Julio de 1997 se encuentran junto con los que le acompañaron, todos son llevados a Santa Clara en Cuba.

“Hasta la Victoria, siempre”.